El secreto, he said, es que en este mundo la máscara es la que es verdadera.

Nadie sabe para quien trabaja.

No todo el mundo necesita tener una razón para ir a alguna parte.

Me preguntaba de qué soy profesor. Bien, yo profeso la oscuridad. Esa noche disfrazada de día. Y ahora, le deseo lo mejor pero debo irme.

Como el primer síntoma de un galucoma frío enpañando al mundo.

De acuerdo. Esto es lo que hacen los buenos. Seguir intentándolo. Jamás se rinden".

De todos modos el compartir es la ley del camino, verdad?

Qual es lo peor: Que soy pobre o que soy americano?

Evoca las formas. Cuando no tengas nada más inventa ceremonias e infúndeles vida.

Pues la existencia tiene su propio orden y eso no puede comprenderlo ninguna inteligencia humana, siendo que la propia inteligencia no es sino un hecho entre otros.

Pensó que cada recuerdo evocado debe violentar en alguna medida sus orígenes. Como en un juego. El juego del teléfono. Más vale ser parco. Lo que uno altera mediante el recuerdo tiene sin embargo una realidad, sea o no conocida.

Él le cogió la mano y cruzaron la calle hasta el hotel. Intentó leerle el corazón en el apretón de su mano, pero no adivinó nada.

Cuando los corderos se pierden en el monte, dijo, se les oye llorar. Unas veces acude la madre. Otras el lobo. Les.

Algunas cosas las olvidas, no? Olvidas lo que quieres recordar y recuerdas lo que quieres olvidar.

He visto tantas maldades que no sé cómo Dios no apaga el sol y acaba con todos nosotros.

Todo está bien?

Cuando sueñes con un mundo que nunca existió o con un mundo que no existirá y estés contento otra vez entonces te habrás rendido. ¿Lo entiendes? Y no puedes rendirte. Yo no lo permitiré.

El malpaís. Era un laberinto. Subías a toda prisa un pequeño promontorio y de repente te veías rodeado de grietas tan profundas que no te atrevías a saltarlas. Los bordes de cristal negro y puntiagudo y abajo puntiagudas rocas de sílex (...) Donde que nosotros sepamos está localizado el infierno.

Solo hay una verdad, dijo John Grady. La verdad es lo que ocurrió. No es lo que sale de la boca de alguien.

Los recuerdos de los hombres son inciertos y el pasado que fue difiere muy poco del pasado que no fue.

La vanidad del hombre podrá ser infinita pero su saber sigue siendo imperfecto y por más que valore sus juicios llegará un momento en que tendrá que someterlos al arbitrio de una instancia superior. Y.

Una negrura como para que dolieran los oídos de escucha.

Rezo a Dios por este país. En serio. Rezo. No voy a la iglesia. ¿Para qué hablar con esos muñecos? Yo hablo aquí.

No hay criterio definitivo que pueda demostrar la bondad o maldad de un juicio ético.

Duro es el camino del transgresor. Dios creó este mundo, pero no a gusto de todos, ¿verdad?

Vuestro máximo deseo es que os cuente algún misterio. El misterio es que no hay ningún misterio.