Sólo se puede ser feliz, siempre que se sepa ser feliz con todo.

Olvídate de las heridas, nunca olvides las bondades.

Aquel que conoce todas las respuestas no se ha hecho todas las preguntas.

Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.

La naturaleza de los hombres es siempre la misma, lo que las diferencias son sus hábitos.

Cuando el sabio señala la luna, el tonto se fija en el dedo.

Todo tiene belleza, pero no todos la ven.

¿Uno que no sepa gobernarse a sí mismo, cómo sabrá gobernar a los demás?

El viaje de los cientos de leguas empieza con un paso.

Antes de embarcarse en un viaje de venganza, cave dos tumbas.

El hombre más noble es digno pero no orgulloso; el inferior es orgulloso, pero no es digno.

El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor.

Quizás otros acierten de entrada; lo que es yo, no acierto sino después de diez tentativas. Quizás otros acierten después de diez tentativas; yo, después de mil.

Me preguntas por qué compro arroz y flores. Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir.

¿Hay un precepto que pueda guiar la acción de toda una vida? Amar.

El hombre superior piensa siempre en la virtud, el hombre vulgar piensa en la comodidad.

Cuando es evidente que los objetivos no se pueden alcanzar, no ajustes los objetivos, ajusta tos pasos.

No importa cuán despacio vayas mientras no te detengas.

Lo que quiere el sabio lo busca en sí mismo; el vulgo lo busca en los demás.

Si no conocemos todavía la vida, ¿cómo puede ser posible conocer la muerte?

La vida es realmente sencilla, pero insistimos en hacerla difícil.

La virtud nunca se queda sola: Aquel que la posee tendrá vecinos.

No te dejes abrumar por si tu objetivo parece demasiado grande. Céntrate en dar un pequeño paso cada vez.

Aprender sin pensar es inútil. ¡Pensar sin aprender, peligroso!

La voluntad de ganar, el deseo de triunfar, el impulso de alcanzar tu máximo potencial… estas son las claves que abrirán la puerta a la excelencia personal.

Estudia el pasado si quieres intuir el futuro.

No impongas a los demás lo que tú mismo no deseas.

¿En qué consiste la bondad? En amar a todos los hombres.

¿Me preguntas por que compro arroz y flores? Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir.

Si amas lo que haces, nunca será un trabajo.

Aprender sin pensar es esfuerzo perdido; pensar sin aprender, peligroso.

El éxito depende de la preparación previa, y sin ella seguro que llega el fracaso.

Un hombre que tiene un alma hermosa, tiene siempre cosas hermosas que decir; pero un hombre que dice cosas hermosas, no necesariamente tiene el alma hermosa.

De tres maneras podemos aprender: en primer lugar por la reflexión, que es la más noble; en segundo lugar, por imitación, que es más fácil; y en tercer lugar por la experiencia, que es la más amarga.

Y recuerda, no importa donde vayas, ahí estás.

El que requiere mucho de sí mismo y muy poco de los demás, se mantendrá a sí mismo como el objeto de resentimiento..

Cuando el objetivo te parezca difícil, no cambies el objetivo; busca un nuevo camino para llegar a él.

El más elevado tipo de hombre es el que obra antes de hablar y profesa lo que practica.

¿Son las virtudes algo lejano? En cuanto quiero ser virtuoso, inmediatamente estoy alcanzando la virtud.

La sabiduría, la compasión, y el valor son las tres cualidades morales universalmente reconocidos de los hombres.

Las desgracias, al igual que la fortuna, sólo llegan cuando las hemos buscado con nuestros actos.

No hagas a los otros lo que no te gustaría que te hicieran a ti.

No son las malas hierbas las que ahogan la buena semilla, sino la negligencia del campesino.

El equilibrio es el perfecto estado de agua calmada. Que ese sea nuestro modelo. Permanece tranquilo en el exterior y sin disturbios en la superficie.

No vemos las cosas como son, vemos las cosas como somos nosotros.

Solo cuando un mosquito se posa en tus testículos, te das cuenta de que no todo en la vida se soluciona con la violencia.

El hombre de bien exige todo de sí mismo; el hombre mediocre espera todo de los demás.

No hay cosa más fría que un consejo cuya aplicación sea imposible.

Cuando el objetivo te parezca difícil, no cambies de objetivo; busca un nuevo camino para llegar a él.