Porque a veces es bueno ser niños, y nunca mejor que en Navidad, cuando su poderoso Fundador era un niño.

–Las polillas y toda suerte de animales desagradables – contestó Estella dirigiéndole una mirada – suelen revolotear en torno de una bujía encendida. ¿Puede evitarlo la bujía?

¡Calla! No quiero saber nada acerca de las fechas. Que venga pronto contigo.

¿Qué mejor regalo hay que el amor de un gato?

¿Cuándo podría despertar su corazón, que ahora estaba mudo y dormido?

El dolor de separarse no es nada comparado a la alegría de reencontrarse.

¿Por qué hubiera sido más conveniente para el señor Drood haber conocido un poco las luchas de la vida? —Veamos —dice Jasper, mostrándose interesado—, díganos por qué. —Porque ellas le hubieran enseñado a comprender mejor—dice Neville— que la suerte no es, en ningún caso, el resultado de méritos personales.

¡Salga inmediatamente de esta oficina! Aquí no tenemos sentimientos. ¡Fuera!

La Navidad, que puede hacernos volver a los delirios de nuestra infancia, recordar al anciano los placeres de su juventud y transportar al viajero de regreso a su hogar y hogar tranquilo.

El cambio trae cambio, nada se propaga rápido.

El sol es débil cuando se eleva primero, y cobra fuerza y coraje a medida que avanza el día.

Cada fracaso enseña al hombre algo que necesitaba aprender.

¡Sentimentalismos! No, no tengo tiempo para ello, pues me paso la vida ocupado en mover inmensas sumas de dinero.

Honraré la Navidad en mi corazón y trataré de mantenerla durante todo el año.

¡Adelante! Por los malos caminos si no hay otros, por los buenos si se puede; pero ¡adelante! Saltemos por encima de todos los obstáculos para llegar a la meta.

¡Feliz, feliz Navidad, que nos pueda llevar de vuelta a la ilusiones de nuestra infancia, recordarle al hombre viejo los placeres de su juventud y transportar al viajero a su propia chimenea y a su hogar acogedor!

¡Gracias, mi querida! El honor que me haces sólo es comparable al placer que me causas. Señorita.

¡Maldito seas! A fe que merece simpatía el hombre que me demuestra lo que yo podría haber sido y no soy.

¿Quién es esa araña? – ¿Qué araña? – pregunté yo. – Ese muchacho moteado, macizo y huraño.

¡Pensar! Tengo suficiente que hacer, y qué poco puedo obtener sin pensar.

Cada fracaso le enseña al hombre algo que necesitaba aprender..

Nunca cierre los labios a los que ya ha abierto su corazón.

–Tenía una hermana que era su favorita –continuó–, una criatura muy buena y muy cariñosa para él; pero hizo como todas las mujeres, y se casó, y el marido hizo lo que hacen todos, y la hizo desgraciada.

¡Tiempo de Navidad! Debe ser un misántropo el hombre, en cuyo seno no se despierta algo como una sensación jovial - en cuya mente no se despiertan algunas asociaciones agradables - por la repetición de la Navidad.

¡Ámala, ámala, ámala! Si se te muestra favorable, ámala. Si te hiere, ámala. Si te destroza el corazón, y a medida que crezca en años y sea más fuerte te lo deja más destrozado, a pesar de ello, ¡ámala, ámala, ámala!

¿Alguna vez has tenido la sensación de mirar a alguien por primera vez y rápidamente el pasado y el futuro parecen fusionarse? ¿Eso no significa algo? ¿Que sentimos tanto, tan profundamente, incluso antes de hablar?

Siempre pensé en la Navidad como un buen momento para hacer el bien, para el perdón y la generosidad; un momento en que los hombres y mujeres abren sus corazones espontáneamente, y por eso digo, ¡Dios bendiga Navidad!

Mi consejo es: nunca hagas mañana lo que puedes hacer hoy. La procrastinación es la ladrona del tiempo.

¿Dónde han quedado los adornos de mi alma? ¿Dónde los sentimientos de mi corazón?

No puedo sellar mis labios allá donde he abierto mi corazón.

Tan orgullosa y testaruda como antes, había logrado unir de tal modo estas cualidades a su propia belleza, que era por completo imposible y fuera de razón, o por lo menos me lo pareció así, de separarlas de su hermosura.

La venganza y el castigo requieren mucho tiempo.

Los hombres que aprenden la resistencia son los que llaman al mundo entero "hermano".

Hubo ocasiones en que me pareció como si una espesa cortina hubiese caído para ocultarme todo el interés y todo el encanto de la vida.

El número de malhechores no autoriza el crimen.

Lágrimas, porque son la lluvia que limpia el cegador polvo.

La familia son aquellas personas por las que derramaríamos nuestra sangre.

La vida monótona me producía una sensación depresiva y estaba «ligeramente dispéptico». Mi.

Tanto se apasionan con sus errores estas hermosas adivinas.

Un día desperdiciado en los demás no se desperdicia en uno mismo.

Todas las fuerzas comprimidas con exceso desgarran y destrozan.

No era Esteban hombre galante, hermoso, ni llamativo en sentido alguno; sin embargo, en la manera como aceptó el obsequio y en el modo que tuvo de darlas gracias sin excederse en palabras, había una elegancia que ni en un siglo de aleccionamiento hubiera podido lord Chesterfield enseñar a su propio hijo.

Esto que hago ahora,es mejor,mucho mejor que cuanto hice en la vida, y el descanso que voy a lograr es mucho más agradable que cuanto conocí anteriormente.

Es cosa admirable, demostradora del exacto mecanismo de las cosas, que así como hay contagio en la enfermedad y en la tristeza, no hay nada en el mundo tan irresistiblemente contagioso como la risa y el buen humor.

Una palabra sincera vale más que un discurso.

Si consigues no despreciar a nadie, te habrás librado del peligro de muchas debilidades y bajezas.

El manuscrito de un loco.

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. La procrastinación es la ladrona del tiempo.

La pena jamás sanará ningún hueso ni reparará un corazón.