Cuando me siento sin fuerzas, todo lo que tengo que hacer es ver a mis gatos y mi coraje regresa.

Todos vamos a morir, todos nosotros, ¡menudo circo! Debería bastar con eso para que nos amáramos unos a otros, pero no es así.

Con la gente, solo encontré a los vivos que ahora estaban muertos; en los libros, en la música clásica.

La inmensa mayoría de la gente estaba loca. Y los que no estaban locos estaban furiosos. Y los que no estaban locos ni furiosos eran idiotas. No tenía escapatoria.

La miré. Todo el cielo y toda la tierra corrían por aquellos ojos.

Crear arte significa estar terriblemente solo para siempre.

No entendía la televisión. Me resultaba estúpido pagar para ir a ver una película o al teatro y sentarme junto a otra gente para compartir sus emociones. Las fiestas me ponían enfermo. Odiaba la comedieta, el juego sucio, el flirteo, los borrachos aficionados, los coñazos.

Nos miramos. Tuve la sensación de que podía caer dentro de aquellos ojos.

La diferencia entre una democracia y una dictadura consiste en que en una democracia puedes votar antes de obedecer las órdenes.

Lo terrible no es la muerte, sino las vidas que la gente vive o no vive hasta su muerte.

Eso era todo lo que un hombre necesitaba: esperanza. Era la falta de esperanza lo que hundía a un hombre.

Entonces desistí de intentar complacerla y simplemente la jodí, poseyéndola viciosamente. Era como un asesinato.

Sus ojos, muy abiertos, temblaban, pero sin miedo, sin vacilación. Aquellos ojos: lo dejaban entrar y salir todo. Ella era animal, y humana.

Un cobarde es un hombre capaz de prever el futuro. Un valiente es casi siempre un hombre sin imaginación.

Ese es el problema con la bebida, pensé, mientras me servía un trago. Si ocurre algo malo, bebes para olvidarlo; si ocurre algo bueno, bebes para celebrarlo; y si no pasa nada, bebes para que pase algo.

Uno se puede encariñar de muchas cosas aparte del sexo pero es mejor si el sexo está presente de alguna manera.

La vida podía ser buena en ocasiones, pero a veces eso dependía en parte de nosotros.

A los hombres siempre les persigue algo que nunca pueden evitar. Sin descanso, siempre.

El problema con el mundo es que la gente inteligente está llena de dudas, mientras que la gente estúpida está llena de certezas.

¿Amor? Vamos, la gente no quiere amor; la gente quiere triunfar, y una de las cosas en las que puede hacerlo es en el amor.

No estoy metido en ninguna competición con nadie, ni pienso en la inmortalidad; me importa un carajo todo eso. Es la ACCIÓN mientras estás vivo.

Un intelectual es el que dice una cosa simple de un modo complicado. Un artista es el que dice una cosa complicada de un modo simple.

Ma l'aspetto positivo dell'essere un ubriacone è che non eri mai stitico. A volte pensavo al fegato, ma lui non parlava mai, non diceva mai: "Smettila tu stai ammazzando me io ammazzerò te " Se avessimo il fegato parlante non avremmo bisogno degli Alcolisti Anonimi.

Lo más agradable de él era que nunca hablaba, a menos que se le preguntara algo. Nunca le pregunté nada.

Estamos aquí para reírnos de las probabilidades y vivir nuestras vidas tan bien que la muerte temblará para llevarnos.

Alguna gente no enloquece nunca. Qué vida verdaderamente horrible deben tener.

No sentía rencor alguno hacia la sociedad porque no pertenecía a ella.

Tenemos una sociedad de subnormales, y por eso la gente actúa como lo hace, y se hace lo que se hace.

Lo que temo es discriminar en contra del humor y la verdad.

Ella disfrutaba la vida, o por lo menos eso parecía. Más tarde aquello no significaría mucho para mí, me refiero a su excitada y feliz reacción ante la vida, de alguna manera me acabaría irritando, dejándome sin ningún sentimiento. Ni siquiera me aburría.

Estoy muy tranquilo y escucho, pero por debajo hay un hervor inmenso de locura que hay que cuidar en último término o acabaré pegándome un tiro, algún día.

Por la mañana era de día y yo seguía vivo. Quizás escriba una novela, pensé. Y eso hice.

A mí cada vez que alguien me hablaba me entraban ganas de tirarme por la ventana o de escapar en el ascensor. La gente, simplemente, no me resultaba interesante. Quizá no tenía por qué serlo. Pero los animales, los pájaros, incluso los insectos lo eran. No podía entenderlo.

Temen tanto al fracaso que fracasan.

Se necesitaban las mismas cosas: talento, cojones y estar en forma. Sólo que la forma era mental, espiritual.

La gloria está en el movimiento y en la osadía. Al carajo con la muerte. Es hoy y es hoy y es hoy. Sí.

Mi mujer y mis 9 gatos me parecen los más grandes genios de este mundo. Lo son.

El conocimiento si no se sabe aplicar es peor que la ignorancia.

Hicimos una parada para comprar licor, hielo y cigarrillos, luego regresamos al apartamento. Su única copa había puesto a Cecilia soltando risas y hablando sin parar. Ahora estaba explicándonos que los animales también tenían alma. Nadie se lo discutió. Era posible, lo sabíamos. De lo que no estábamos tan seguros era de si la teníamos nosotros.

–Los hombres se hacen intelectuales porque son cobardes, no desesperados. –Y la diferencia entre cobarde y desesperado es... –¡Bingo! –contesté–. ¡Un intelectual!

No estoy loco, pero tampoco estoy cuerdo.

Vaya sorpresa que te vas a llevar, amigo... ¡cuando descubras que nosotros los viejos retrógrados queremos también un mundo mejor! ¡sólo que no somos partidarios de QUEMAR la casa para librarnos de las termitas!

Empiezas a salvar al mundo salvando un hombre a la vez; todo lo demás es romanticismo exagerado o política.

Mi ambición se ve obstaculizada por mi pereza.

La gente amoral suele considerarse más libre, pero a menudo carecen de la capacidad de sentir o de amar.

A veces un hombre tiene que luchar tanto por la vida que no tiene tiempo de vivirla.

Todos los domingos la gente venía y aspiraba aquel olor a meado y nadie decía nada. Quería hablarle al cura acerca de ello, pero no podía. Quizás fueran los cirios.

Hay veces que un hombre tiene que luchar tanto por la vida que ni tiempo tiene de vivirla.

Después de todo ¿por qué era necesario amar a un ser humano? Nunca duraba mucho. Había demasiadas diferencias entre cada individuo, y lo que empezaba siendo amor acababa siempre en guerra despiadada.