Aprendemos de grandes cosas con pequeñas experiencias.

Yo soy Drácula. Le doy la bienvenida, señor Harker, a mi casa.

No debe estar solo; porque estar solo es estar lleno de miedos y temores".

Pero no piense más que estoy todo triste cuando lloro, pues la risa hubiera llegado de la misma manera. Recuerde siempre que la risa que toca a su puerta, y dice: "¿puedo entrar?", no es la verdadera risa. ¡No! La risa es una reina, y llega cuando y como quiere. No pregunta a persona alguna; no escoge tiempo o adecuación. Dice: "aquí estoy".

Pero un extranjero en una tierra extranjera, no es nadie; los hombres no lo conocen, y no conocer es no importar.

Bienvenido a mi morada. Entre libremente, por su propia voluntad, y deje parte de la felicidad que trae.

No sabe usted lo que es dudar de todo, incluso de uno mismo.

Ella es una de las mujeres de Dios, confeccionadas por sus propias manos para mostrarnos a los hombres y a otras mujeres que existe un cielo en donde podemos entrar, y que su luz puede estar aquí en la tierra. Tan veraz, tan dulce, tan noble, tan desinteresada, y eso, permítame decirle a usted, es mucho en esta edad tan escéptica y egoísta.

Los locos siempre razonan bien, dentro de su propia esfera.

Ningún hombre sabe, hasta que lo experimenta, lo que se siente que su propia sangre circule por las venas de la mujer que ama.

La vida no es más que una espera de algo distinto de lo que estamos haciendo; y solo de la muerte podemos depender.

Una vez más, bienvenido a mi casa. Ven libremente, sal con seguridad; deja algo de la felicidad que traes.

¡Qué afortunadas son algunas personas, en cuyas vidas no existe el temor ni el miedo; para quienes dormir es una bendición que llega cada noche, y que solo les proporciona dulces sueños.!

La vida es después de todo una espera por algo distinto de lo que estamos haciendo y la muerte es en lo único que podemos confiar con certeza.

Es una desgracia que no se pueda confiar en los hombres, a menos que se les esté vigilando.

Las damas de honor alegran la vista de los que aguardan la llegada de la novia; pero cuando ésta aparece, pierden todo esplendor para los ojos deslumbrados.

La creíamos muerta cuando dormía, y dormida cuando murió.

¡Mi venganza acaba de empezar! La esparciré a través de los siglos, y el tiempo está de mi lado.

Cuán bendecidas son algunas personas, que en sus vidas no tienen miedos, ni temores; para quien el sueño es una bendición que llega todas las noches y no trae nada más que dulces sueños.

Quería decir que debemos tener un espíritu abierto, y no permitir que una pequeña verdad obstruya el curso de las grandes verdades, como una pequeña roca obstruye el paso del tren.

Nadie que no sea una mujer puede consolar a un hombre cuando tiene el corazón destrozado, y él no tiene a ninguna…

La desazón es un instinto y un modo de advertencia.

El verdadero Dios pone atención hasta cuando se cae un gorrión; pero el Dios creado por la vanidad humana no ve diferencia alguna entre un águila y un gorrión. ¡Oh, si los hombres por lo menos supieran!

Sólo cuando el hombre se enfrenta cara a cara con estos terrores es cuando puede entender su verdadera importancia.

Y con respecto a la vida, doctor, ¿Qué es, al fin y al cabo? Cuando se ha logrado todo lo que se necesita y se sabe que ya no se quiere nada más, ahí acaba todo.

Los siglos pasados tuvieron y siguen teniendo sus propios poderes que el "modernismo" no puede suprimir.

Aprendemos de los fracasos; no de los éxitos.

En la vida hay tinieblas, mi niña, pero también hay luces. Y tu eres la luz de toda luz.

Recuerde, amigo mío, que el saber es más fuerte que la memoria, y que no debemos confiar en lo más débil.

Aunque la comprensión no puede alterar los hechos, ayuda a hacerlos más soportables.

No podía evitar experimentar ese escalofrío que nos invade al llegar el amanecer, que es, a su modo, como un cambio de marea (...) cualquiera que alguna vez, al estar cansado y, por decirlo de algún modo, atado a su sitio haya experimentado ese cambio de atmósfera puede creerlo.

La desesperación tiene sus propias calmas.

¿Cómo escapar de esta espantosa esclavitud de noche, tinieblas y terrores?

¿Cuántos de nosotros empezamos un nuevo registro cada día de nuestra vida?

Fe es aquello que nos permite creer en cosas que sabemos que no son ciertas.

Cuando el corazón de una mujer está libre, el que la ama puede albergar siempre una esperanza.