¿Cuál puede ser una vida que comienza entre los gritos de la madre que la da y los lloros del hijo que la recibe?

Saber y saberlo demostrar es valer dos veces.

Son tontos los que lo parecen y la mitad de los que no lo parecen.

El mentiroso tiene dos males: que ni cree ni es creído.

Todos los necios son obstinados y todos los obstinados son necios.

Nunca tengas un compañero que te empequeñece.

Las palabras son femeninas.

Lo bueno, si breve, dos veces bueno.

Varón prevenido de cordura no será combatido de impertinencia.

Nace bárbaro el hombre; redímese de bestia cultivándose.

Lo bien dicho se dice presto.

Las verdades que más nos importan víenen siempre a medio decir.

La muerte para los mozos es naufragio, y para los viejos tomar puerto.

Ciencia sin seso, locura doble.

No hay en el mundo señoría como la libertad del corazón.

La mala educación estropea todo, incluso la razón y la justicia; una buena todo lo suministra Dora un No, endulza una verdad y añade un toque de belleza a la propia tercera edad.

Sin coraje, la sabiduría no da ningún fruto.

Hay mucho que saber, y es poco el vivir, y no se vive si no se sabe.

El que confió sus secretos a otro, hízose esclavo de él.

La retentiva es el sello de la capacidad.

Vale más quintaesencias que fárragos.

El excusarse antes de ocasión es culparse.

Son los ímpetus de las pasiones deslizadores de la cordura, y allí es el riesgo de perderse.

La naturaleza apenas nos da lo mejor; para eso debemos recurrir al arte.

El remedio del mal consiste a veces en olvidar el mal y en olvidar el remedio.

El verdadero conocimiento radica en saber cómo vivir.

Los más en el mundo no conocen ni examinan lo que cada uno es, sino lo que parece.

La queja trae descrédito.

Sólo vive el que sabe.

Errar es humano, pero más lo es culpar de ello a otros.

No es menester arte donde basta la naturaleya. Sobra la afectación donde basta el descuido.

Todo juez de sí mismo halla luego textos de escapatoria.

Hay mucho que saber, es poco el vivir, y no se vive si no se sabe. Hombre sin noticias, mundo a oscuras.

Eso tiene el vivir aprisa, que las tempranas mocedades ocasionan anticipadas vejeces.

Aprobarlo todo suele ser ignorancia, reprobarlo todo, malicia.

No hay que decir cobra buena fama y échate a dormir, pues ya antes de cobrarla, se echan a dormir todos.

La esperanza es un gran falsificador.

Es dicho de dormilones que por mucho madrugar no amanece más temprano.

Los envidiosos mueren no una vez, sino tantas veces como los envidiados ganan aplausos.

Hase de hablar como en testamento, que a menos palabras, menos pleitos.

No hay perfección donde no hay elección.

Has de hablar como en testamento, que a menos palabras, menos pleitos.

La costumbre disminuye la admiración, y una mediana novedad suele vencer a la mayor eminencia envejecida.

Es la verdad una doncella tan vergonzosa cuanto hermosa y por esto anda siempre tapada.

Deje que aquél que no tenga ningún poder de paciencia se retire dentro de sí mismo, ya que incluso allá el tendrá que aguantarse a él mismo.

No hay peor sordo que el que no puede oír; pero hay otro peor, aquél que por una oreja le entra y por otra se le va.

La verdadera amistad multiplica el bien de la vida y divide sus males. Esfuérzate por tener amigos, porque la vida sin amigos es como la vida en una isla desierta...encontrar a un verdadero amigo en la vida es buena fortuna; mantenerlo es una bendición.

Tened paciencia y tendréis ciencia.

Para prevenidos no hay acasos.