El hombre que no se valora a sí mismo, no puede valorar nada ni a nadie.

Aprende a valorarte a ti mismo, lo que significa: lucha por tu felicidad.

¿Quién convirtió en deber aceptar como única recompensa por nuestro trabajo una tortura gris y simular amor hacia aquellos que no sólo despertaron desprecio en nosotros?

¿Quieres saber qué está mal en el mundo? Todos los desastres que han asolado al mundo provinieron del intento de los líderes de ignorar el hecho de que A es A.

¿Desearé dormir contigo? Desesperadamente. ¿Envidiaré al hombre que lo haga? Desde luego. Pero ¿qué importa? ¡Es tanto tenerte aquí, amarte y estar vivos!

¿Qué podría arrebatarle algún malhechor vagabundo, comparado a lo que le habían arrebatado hombres que aseguraban erigirse en protectores suyos?

¿Qué es incendiar una ciudad comparado con mostrar el infierno a los hombres?

¿Cuál es entonces su norma de conocimiento y de verdad? Lo que otros crean, responden. enseñan que no hay conocimiento, sino fe.

¿Es malo tener éxito, ya que el éxito se consigue por los fuertes a expensas de los débiles? Hemos dejado de agobiar a los débiles con nuestra ambición y quedan en libertad de prosperar sin nosotros.

¿Qué es la riqueza sino el modo de ampliar la propia vida?

¿El hombre?... ¿Qué es el hombre? Tan sólo un conjunto de productos químicos, con manías de grandeza.

¿El signo de dólar? Desde luego, importa mucho. Se encuentra en el chaleco de todas las figuras obesas con cara de cerdo que figuran en todos los chistes ilustrados, siempre que se trate de representar a un bandido, un oportunista o un ladrón. Es decir, sirve como la marca del mal.

La persona que no se valora a sí mismo, no puede valorar nada ni a nadie.

¿Crees que un hombre regala joyas a su amiga por algún propósito excepto el de su propio placer al contemplar como las luce?

La destrucción es el precio de las contradicciones. Son las víctimas quienes hacen posible la injusticia. Son los hombres dotados de razón los que hacen posible que los brutos gobiernen el mundo.

Su propósito reside en privaros de todo concepto de que dependa la mente humana, su vida y su cultura: el concepto de una realidad objetiva. Identificad el desarrollo de una conciencia humana y conoceréis el propósito de su credo.

Obrando con razón y justicia, sólo se podía llegar a un resultado.

La conciencia de haber ganado un lugar en un mundo al que respetaba, y obtenido el reconocimiento de personas a quienes admiraba.

Un gobierno apropiado es solamente un policía que actúa como agente de la autodefensa del hombre, y como tal, puede recurrir a la fuerza únicamente contra aquellos que inician el uso de la fuerza.

El pensamiento es una superstición primaria. La razón es un concepto irracional. La pueril noción de que somos capaces de pensar ha constituido el mayor error de los humanos.

Vosotros, que carecéis de normas de estima propia, aceptáis la culpa y no os atrevéis a formular preguntas.

La verdad no es para todos los hombres, sólo para aquellos que la buscan.

La escalera del éxito es mejor subida por pisar los peldaños de la oportunidad.

Bajo una moralidad de sacrificio, el primer valor que sacrificáis es la moralidad; el siguiente, la estima propia.

No hay nada que pueda quitar la libertad a un hombre salvo otros hombres. Para ser libre, un hombre debe ser libre de sus hermanos.

No encuentro ningún principio ético con el cual medir la concepción absolutamente inmoral de un Estado, salvo en la cantidad de tiempo, pensamiento, dinero, esfuerzo y obediencia que la sociedad arranca a cada uno de sus miembros. Su valor y su civilización están en razón inversa a esa.

Lo que llamáis vuestra alma o espíritu es vuestra conciencia y lo que llamáis "libre voluntad" es la voluntad de vuestra mente para pensar o no, la única que poseéis, vuestra única libertad, la opción que controla todas las opciones realizadas por vosotros y determina vuestra vida y vuestro carácter.

Ellos eran el mundo; ellos y no los que permanecían agazapados en rincones obscuros, mendigando o amenazando, a la vez que mostraban sus abiertas llagas, como única aspiración a la vida y la virtud.

Sigo pensando que la locura es un estado en que la persona ha perdido la noción de lo real. Bien; lo real es ahora locura; y si lo acepto como real, es que mi mente está transtornada.

La suspención de una amenaza no constituye pago; la negación de un elemento negativo no es recompensa; la retirada de sus rufianes armados no constituye incentivo; la oferta de no asesinarme, no representa ningún valor.

A lo largo de los siglos hubo hombres que tomaron los primeros pasos, por caminos nuevos, armados con nada más que su propia visión.

El valor y la confianza son necesidades prácticas: el valor constituye la forma de mantenerse fiel a la existencia, de mantenerse fiel a la verdad, y la confianza es la forma práctica de mantenerse fiel a la propia conciencia.

Aborrecía los afectos sin causa, tal como aborrecía la riqueza inmerecida.

No son mis pecados lo que usan para perjudicarme, sino mis virtudes;

El placer, para el ser humano, no es un lujo sino una necesidad psicológica profunda.

Lo que uno siente hacia los muertos, pensó, se basa siempre en la imposibilidad de toda acción.

El dolor no es necesario. ¿Por qué el peor de ellos queda reservado para quienes no aceptan su necesidad? Nosotros, los portadores del amor y del secreto que confiere la alegría, ¿a qué castigo hemos sido sentenciados y por quién?...

Sin derechos de propiedad ningún otro derecho es posible.

Quien le miente al mundo es esclavo del mundo a partir de ese momento.

Cada aspecto de la cultura occidental necesita un nuevo código ético -una ética racional- como condición previa para el renacimiento.

No podía aparecer ahora ante ella con Lillian; no podía asumir el papel de esposo orgullosamente mostrado por su cónyuge. Hubiera preferido morir a cometer una acción así; pero estaba seguro de que acabaría cometiéndola.

El punto débil del sistema de los saqueadores: combaten a los hombres de honor y de ambición.

El adversario al que se veía obligada a combatir no le parecía ya digno de la lucha ni de la victoria; no era una superior inteligencia la que desafiaba, sino la ineptitud; una gris extensión algodonosa, blanda y sin forma, que no ofrecía resistencia a nada ni a nadie...

El amor es la expresión de los propios valores, la mayor recompensa a obtener por las cualidades morales conseguidas gracias a vuestro carácter y personalidad, el precio emocional pagado por un hombre a cambio de la alegría recibida por las virtudes de otro.

Piedad por el culpable es traición al inocente.

Si usted quiere propagar una idea ultrajantemente malvada (basada en doctrinas tradicionalmente aceptadas), su conclusión debe ser desvergonzadamente clara, pero su prueba ininteligible. AYN RAND.

No hay valor más alto que la propia estima, pero lo habéis invertido en obligaciones falsificadas y ahora vuestra moralidad os tiene en una trampa en la que os veis obligados a proteger la propia estima, luchando por el credo de la autodestrucción.

El negociante que desea ganarse un mercado pisoteando a un competidor de más categoría, el obrero que quiere compartir la riqueza de su patrón, el artista que envidia el más alto talento de un rival, pretenden hechos fuera de su existencia, y la destrucción constituye a su modo de ver el único medio de conseguirlos.

Pero, desde luego, "inversión" es un vocablo de significado relativo. Depende de lo que se quiera conseguir.