El animal conoce la muerte solo cuando muere; el hombre se aproxima a su muerte con plena conciencia de ella en cada hora de su vida.

Mi vaso no es grande, pero bebo en mi vaso.

La soledad es el patrimonio de los espíritus superiores. Les ocurrirá que se entristezcan, pero la escogerán siempre como el menor de los males.

No hay ningun viento favorable para el que no sabe a que puerto se dirige.

No hay ningún viento favorable para el que no sabe a que puerto se dirige.

La felicidad pertenece a los que bastan a sí mismos.

Nadie puede salir de su individualidad.

Todo lo que ocurre, desde lo más grande a lo más chico, ocurre necesariamente.

En los pequeños detalles y cuando está desprevenido es cuando el hombre pone mejor de manifiesto su carácter.

En general, las nueve décimas partes de nuestra felicidad se fundan en la salud.

El hombre inteligente busca una vida tranquila, modesta, defendida de infortunios; y si es un espíritu muy superior, escogerá la soledad.

Cada nación se burla de las otras y todas tienen razón.

No teniendo ideas que cambiar, se cambian cartas y se procura sacarse mutuamente los cuartos.

Desear la inmortalidad es desear la perpetuación de un gran error.

A excepción del hombre, ningún ser se maravilla de su propia existencia.

La modestia, en el hombre de talento, es cosa honesta; en los grandes genios, hipocresía.

Hay pocas cosas que pongan con tanta seguridad de buen humor como el relato de alguna calamidad que se ha sufrido últimamente, o también la sincera confesión de una debilidad personal".

Un hombre puede ser él mismo sólo mientras esté solo, y si él no ama la soledad, no amará la libertad, es solamente cuando está en soledad que él es realmente libre.

Nadie es realmente digno de envidia.

En la vejez se aprende mejor a esconder los fracasos; en la juventud, a soportarlos.

La suerte baraja las cartas y nosotros jugamos.

Las más excelsas, las más variadas y duraderas alegrías son las espirituales.

La soledad ofrece al hombre colocado a gran altura intelectual una doble ventaja: estar consigo mismo y no estar con los demás.

Purse-honora y provecho no caben en un saco.

Pues cuanto más tiene uno en sí mismo, menos necesita del exterior y menos le importan los demás. Por eso la eminencia del espíritu conduce a la insociabilidad.

Exigir la inmortalidad del individuo es querer perpetuar un error hasta el infinito.

Quien ha perdido la esperanza ha perdido también el miedo: tal significa la palabra "desesperado".

Quien es cruel con los animales, no puede ser buena persona.

La cólera no nos permite saber lo que hacemos y menos aún lo que decimos.

Nunca he tenido ningún problema que una hora de lectura no pueda solucionar.

La cantidad de rumores inútiles que un hombre puede soportar es inversamente proporcional a su inteligencia.

Es por no tener pensamientos que repartir, que la gente reparte las cartas, y trata de ganar el dinero de los otros. Idiotas!

Como el águila, las inteligencias realmente superiores se ciernen en la altura, solitarias.

La soledad es la suerte de todos los espíritus excelentes.

Toda despedida es un anticipo de la muerte; todo reencuentro, un toque de la resurrección.

Un genio es el que es capaz de ver la idea en el fenómeno.

La ignorancia no degrada al hombre más que cuando va acompañada de la riqueza.

Las religiones, como las luciérnagas, necesitan de oscuridad para brillar.

Envidiar es tonto porque nadie es realmente digno de envidia.

Recuerda, una vez que estás sobre la colina empiezas a ganar velocidad.

Trate a una obra de arte como si fuera un príncipe. Deje que te hable primero.

Todo imbécil execrable, que no tiene en el mundo nada de que pueda enorgullecerse, se refugia en este último recurso, de vanagloriarse de la nación a que pertenece por casualidad.

No es ninguna vida futura, sino en esta misma tierra, dónde la mayor parte de las personas encuentran el infierno.

La satisfacción consiste en liberarse del dolor, el cual es el elemento positivo de la vida.

Mas sabe el necio en su casa, que el sabio en la agena.

El dinero es la felicidad humana en abstracto; él, entonces, quién ya no es capaz de disfrutar de la felicidad humana en concreto se dedica completamente al dinero.

Los periódicos son el segundero de la historia. Esta mano, sin embargo, generalmente no es sólo de metal inferior a las otras manos, también rara vez funciona correctamente.

Para millones y millones de seres humanos el verdadero infierno es la tierra.

Leer es pensar con el cerebro ajeno en lugar de hacerlo con el propio.