Las obras de arte se dividen en dos categorías: las que me gustan y las que no me gustan. No conozco ningún otro criterio.

Cuando se piensa en comida, se nota un cierto alivio en el alma.

¡Dios os guarde de sacrificar el presente al porvenir!

El dinero, como el vodka, convierte a una persona en un excéntrico.

Quizá solo en el paraíso la humanidad vivirá por el presente, hasta ahora ha vivido siempre pensando en el futuro.

Las personas que viven solas siempre tienen algo en su mente que estarían dispuestos a compartir.

Es por ello por lo que algunos amigos le acusaron de no conocer «a fondo» a sus personajes, a lo que él replicó que «sólo los imbéciles creen saberlo todo». El.

Los hombres inteligentes quieren aprender; los demás, enseñar.

La felicidad no la tenemos, no existe. La deseamos solamente.

No hay nada más terrible, insultante y deprimente que la banalidad.

Confieso que enterrar a algunas gentes constituye un gran placer.

No conocemos lo que es el descanso, ni la alegría...Llevamos sobre nuestras respaldas todo el peso de esta vida, de la nuestra y vuestra.

¡La instrucción, cuando va unida a la pobreza, es testimonio de elevadas cualidades del alma!... ¡Mal.

Hay que confíar y creer en las personas o la vida se convierte en algo imposible.

Debes confiar y creer en la gente, de lo contrario la vida se torna imposible.

El conocimiento no tiene valor a menos que la pongas en práctica.

Asesorar no es obligar.

Un escritor no es quien resuelve los problemas, sino quien los plantea.

¡Querida, preciosa, inolvidable infancia! ¿Por qué será que este tiempo, que se fue para siempre y que no volverá nunca, parecía más luminoso, más festivo y más rico de lo que había sido en realidad?

Los infelices son egoístas, injustos, crueles e incapaces de comprender al otro. Los infelices no unen a las personas, las separan.

El amor, la amistad y el respeto no unen a las personas tanto como un odio común por algo.

Los ricos están siempre rodeados de falsos amigos; la ciencia y el arte lo están también.

En el alma de los hombres que viven solos siempre hay algo que les gustaría contar.

No es importante la copa en que se ofrece el vino: lo importante es emborracharse.

Compartir -arruinarse-: hay que vivirlo juntos.

Un perro hambriento sólo tiene fe en la carne.

Pero el gentío avanza, sin reparar en él ni en su pena... Una pena inmensa, ilimitada. Si su pecho estallara y su tristeza se derramara, acaso inundaría el mundo entero, y, sin embargo, es invisible.

Sus alumnos se someten de buena gana a la influencia de cualquier escritor contemporáneo, incluso de los mediocres, pero se muestran totalmente indiferentes a autores clásicos como Shakespeare, Marco Aurelio, Epicteto o Pascal, y esa incapacidad para distinguir lo grande de lo pequeño manifiesta ante todo su desconocimiento ante la vida.

No hay nada nuevo en el arte excepto talento.

El hombre del estuche. Él, metido en sus botas de goma. Su paraguas dentro del estuche. Su reloj adentro de una caja. Su cuchillo dentro de la vaina. Tendido en su ataúd parecía sonreír: había alcanzado su ideal.

Encontraremos paz. Escucharemos ángeles, veremos el cielo brillando con diamantes.

Ella no tenía suficiente piel en su cara: para abrir los ojos debía cerrar la boca y viceversa.

El arte de escribir consiste en decir mucho con pocas palabras.

El hombre vulgar espera lo bueno y lo malo del exterior, el hombre que piensa lo espera de sí mismo.

Cualquier idiota puede enfrentarse a una crisis, es la vida del día a día la que te agota.

La fe es una aptitud del espíritu. Es, de hecho, un talento: se tiene que nacer con ella.

La brevedad es la hermana del talento.

La universidad saca a la luz todas las capacidades, incluida la incapacidad.

He sufrido hambre, frío, enfermedades, prisiones, nunca he conocido el bienestar personal ni tengo albergue donde refugiarme; mis recuerdos son desapacibles, y mi conciencia los teme".

Y si algún día necesitas mi vida, ven y tómala" - La gaviota.

La auténtica felicidad es impensable sin la soledad. El ángel caído engañó a Dios posiblemente porque quiso estar solo, soledad que no conocen los ángeles.

Cuando tienes sed y te parece que podrías beber el océano entero, eso es fe; cuando empiezas a beber y terminas sólo un vaso o dos, eso es ciencia.

Si tienes miedo a la soledad, no te cases.

Sólo durante los tiempos difíciles es donde las personas llegan a entender lo difícil que es ser dueño de sus sentimientos y pensamientos.

No importa cómo corrupto e injusto un convicto puede ser, él ama la justicia más que nada. Si la gente en posiciones sobre él son injustas, año en año decae a un estado amargado caracterizado por una extrema falta de fe.

Si desea comprender la vida, deje de creer lo que la gente dice y escribe y, por el contrario, observe y piense.

La gente no se da cuenta si es invierno o verano cuando están felices.

Lo más turbador de esos personajes es que saben perfectamente lo que deben hacer y sin embargo no lo hacen; también sorprende que estén derrotados de antemano, que parezcan conocer el resultado frustrado de sus gestiones o afanes, que no concedan la menor opción a la esperanza. Terratenientes.

Cuando se sugieren muchos remedios para un solo mal, quiere decir que no se puede curar.