Porque si vienes, por ejemplo, todos los días, a las cuatro de la tarde, ya desde las tres empezaré a ser feliz.

No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.

La perfección se logra al fin, no cuando no hay nada que agregar, sino cuando ya no hay nada que obtener.

Y cuando te hayas consolado (uno siempre termina por consolarse) te alegrarás de haberme conocido.

Nunca está nadie contento donde se encuentra.

Todas las personas mayores fueron al principio niños.

Se debe pedir a cada cual, lo que está a su alcance realizar.

Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada.

Es muy triste olvidar a un amigo. Tener un amigo no es cosa de la que puede ufanarse todo el mundo.

Dibújame un cordero…

Si se deja uno domesticar, se expone a llorar un poco...

Yo no quería hacerte ningún mal, pero tú insististe en que te domesticara.

Es triste olvidar a un amigo. No todos han tenido un amigo.

Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos.

Todos los adultos fueron alguna vez niños….pero sólo algunos de ellos lo recuerdan.

Sólo lo desconocido asusta a los hombres. Pero una vez que un hombre haya enfrentado lo desconocido, ese terror se convierte en lo conocido.

Sabes... Cuando uno se siente muy triste ama las puestas de sol...

El mundo siempre se hará a un lado para dejar pasar al hombre que sabe a donde va".

Es una locura odiar a todas las rosas porque una te pinchó.

La huida no ha llevado a nadie a ningún sitio.

Es todo un secreto, el país de las lágrimas.

Yo era demasiado joven para saber amarla.

¡No supe comprender nada entonces! Debí juzgarla por sus actos y no por sus palabras. ¡La flor perfumaba e iluminaba mi vida y jamás debí huir de allí!¡No supe adivinar la ternura que ocultaban sus pobres astucias!¡Son tan contradictorias las flores! Pero yo era demasiado joven para amarla.

El amor es sobre todo audiencia en el silencio. Gustar, es contemplar.

Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo. Evoca primero en los hombres y mujeres el anhelo del mar libre y ancho.

Y todo el día se lo pasa repitiendo como tú: «¡Yo soy un hombre serio, yo soy un hombre serio!». Al parecer esto le llena de orgullo. Pero eso no es un hombre, ¡es un hongo!

Amor no es mirarse el uno al otro, sino mirar los dos en la misma dirección.

Tener un amigo no es una cosa de la que pueda ufanarse todo el mundo.

Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor.

He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón.

Es preciso que soporte dos o tres orugas si quiero conocer a las mariposas.

Un montón de piedras dejan de ser simplemente un montón de piedras, en el momento en que un solo hombre las contempla dibujando dentro de sí la imagen de una catedral.

Si se trata de una planta mala, debe arrancarse la planta inmediatamente, en cuanto se ha podido reconocerla.

Es lo mas difícil el juzgarse a si mismo que el juzgar a otro. Si logras juzgarte rectamente es que eres un verdadero sabio.

Lo más importante es invisible.

Sólo hay que pedir a cada uno, lo que cada uno puede dar.

El transporte de correo, transporte de la voz humana, transporte de imágenes parpadeantes... en este siglo como en otros nuestros logros más altos todavía tienen el único objetivo de juntar más a las personas.

Te juzgarás a ti mismo -le respondió el rey-. Es lo más difícil. Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo, que juzgar a otros.

Las personas grandes nunca comprenden nada por sí solas, y es agotador para los niños tener que darles siempre y siempre explicaciones.

Una vez los hombres estén atrapados en un evento, dejan de tener miedo. Sólo lo desconocido les asusta a los hombres.

Pero, claro está, nosotros, que comprendemos la vida, nos burlamos de los números.

Lo que embellece el desierto es que esconde un pozo en alguna parte.

Es mucho más difícil juzgarse uno mismo que juzgar a los demás. Si logras juzgarte correctamente serás un verdadero sabio.

Yo soy un hombre serio...Y se hincha de orgullo -Pero para mí no es un hombre !Es un Hongo!

Di a cada uno: tienes razón. Porque tiene razón. Pero condúcelos más alto en su montaña; pues el esfuerzo de escalar, que rehusarían por ellos mismos, exige tanto de los músculos como del corazón... ¿Cómo conocerán los hombres sus actos si no han escalado trabajosamente la montaña, en soledad, para transmutarse en silencio?

El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe adónde va.

Si les decimos a las personas mayores: He visto una casa preciosa de ladrillo rosa, con geranios en las ventanas y palomas en el tejado, jamás llegarán a imaginarse cómo es esa casa. Es preciso decirles: He visto una casa que vale cien mil pesos. Entonces exclaman entusiasmados: ¡Oh, qué preciosa es!

Lo único que importa es el esfuerzo.

Para los vanidosos todos los demás hombres son admiradores.