–Un libro —dije—. Usted está escribiendo un libro. —Hablé con la golosa muy áspera. –Siempre experimenté la mayor admiración por los que saben escribir libros. —Luego miré la primera hoja, y tenía escrito el nombre, LA NARANJA MECÁNICA, y dije: –Caramba, es un título bastante glupo. ¿Quién oyó hablar jamás de una naranja mecánica?

Algunas veces no es grato ser bueno, pequeño 6655321. Ser bueno puede llega a ser algo horrible. Y te lo digo sabiendo que puede ser una afirmación muy contradictoria. ¿Qué quiere Dios, el bien o que uno elija el camino del bien? Quizás el hombre que elige el mal es en cierto modo mejor que aquel a quien se le impone el bien.

Cada dogma tiene su fin.

Hay pecado supongo, pero el castigo fue del todo desproporcionado. Te han convertido en algo que ya no es una criatura humana. Ya no estás en condiciones de elegir. Estás obligado a tener una conducta que la sociedad considera aceptable, y eres una máquina que sólo puede hacer bien".

No lo pensé; experimenté.

Bueno, que me cuelguen si no es ese gordo maloliente, el cabrón Billy y toda la porquería. ¿Cómo estás, botellón de aceite de cocina barato? Acércate, que te daré una en los yarblocos, si es que los tienes, eunuco grasiento.

Dios prefiere al hombre que elige hacer el mal, antes que al hombre que es obligado a hacer el bien.

Tanto si Dios existe como si no, le echamos mucho de menos.

Ya no es un malhechor. Tampoco es una criatura capaz de una elección moral.

Ser bueno puede llegar a ser algo horrible.

Las mujeres prosperan en innovación y son buena carnada para el comercio de la moda. Los hombres prefieren la tubería vieja y las chaquetas rotas.

El hombre que no puede elegir ha perdido la condición humana.

Es tan inhumano ser totalmente bueno como totalmente malvado. Lo importante es la elección moral.