El verdadero combate empieza cuando uno debe luchar contra una parte de sí mismo. Pero uno sólo se convierte en un hombre cuando supera estos combates.

La esperanza es la fuerza de la revolución.

La cultura es lo que, en la muerte, continúa siendo la vida.

Quien se queda mucho tiempo mirando a los sueños, termina pareciéndose a una sombra.

Todo hombre se parece a su dolor.

La juventud es una religión a la que uno siempre acaba convirtiéndose.

Si el hombre no está dispuesto a arriesgar su vida, ¿dónde está su dignidad?

En un universo bastante absurdo, hay algo que no lo es: lo que podemos hacer por los demás.

Transformar una experiencia en conciencia, en esto estriba ser hombre.

Mandar es servir, nada más y nada menos.

He aprendido que una vida no vale nada, pero también que nada vale una vida.

El arte es una rebelión contra el destino. Todo arte es una rebelión contra el destino del hombre.

La muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace reflexionar sobre el valor de la vida.

La libertad pertenece a quien la conquista.

La verdad de un hombre está sobre todo en lo que éste oculta.

Si de veras llegásemos a poder comprender, ya no podríamos juzgar.

En politica es a veces como en gramática: un error en el que todos incurren finalmente es reconocido como regla.

A menudo la diferencia entre una persona exitosa y un fracasado no es que uno tiene mejores habilidades o ideas, sino el valor de apostar por las propias ideas, de tomar un riesgo calculado y actuar.

Un libro de arte es un museo sin paredes.

La tradición no se hereda se conquista.

La valentia es algo que se organiza, que vive o que muere, que es necesario mantener en orden como los fusiles. El coraje individual no es nada más que una buena materia prima para el coraje de las tropas.

El peor sufrimiento está en la soledad que lo acompaña.

La muerte no es cosa tan grave, el dolor, sí.

Lo bello es aquello que es inteligible sin reflexión.

La cultura hace al hombre algo más que un accidente del universo.

No tarda nueve meses sino sesenta años en formarse un hombre.