¿No te gustaría tener la libertad de ser feliz... de otra manera? A tu modo, por ejemplo; no a la manera de todos.

¿Cómo puede el cuerdo saber lo que realmente se siente cuando se está loco?

¿Cómo sabes si la Tierra no es más que el infierno de otro planeta?

En el arte existen sencilleces más difíciles que las complejidades más enrevesadas.

¿De qué sirven la verdad, la belleza o el conocimiento cuando las bombas de ántrax llueven del cielo?

La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede.

¡Destruir su condicionamiento ante la muerte con aquella indecente explosión de dolor, como si la muerte fuese algo horrible, como si la vida de una persona pudiera llegar a importar tanto!

¡Cómo la odio a usted, en realidad, por obligarme a quererla tanto!

¿No has tenido nunca la sensación de que dentro de ti había algo que sólo esperaba que le dieras una oportunidad para salir al exterior? ¿Una especie de energía adicional que no empleas, como el agua que se desploma por una cascada en lugar de caer a través de las turbinas?

La realidad no es lo que nos sucede, sino lo que hacemos con lo que nos sucede.

La investigación de las enfermedades ha avanzado tanto, que cada vez es más difícil encontrar a alguien que esté completamente sano.

La mayoría de los seres humanos tienen una capacidad casi infinita para dar las cosas por sentadas.

Los sentimientos proliferan en el intervalo que media entre el deseo y su realización.

Los hechos no dejan de existir aunque se los ignore.

Viajar es descubrir que todo el mundo está equivocado acerca de otros países.

Una mentira con interés puede ser destapada por una verdad aburrida.

Cuanto más siniestros son los designios de un político, más estentórea se hace la nobleza de su lenguaje.

El pensamiento debe dividirse contra sí mismo antes de que pueda llegar a tener conocimiento de sí mismo.

Lo que los dos hombres tenían en común era el conocimiento de que eran individuos.

Según estas ideas, la función del cerebro, el sistema nervioso y los órganos sensoriales es principalmente eliminativa, no productiva.

El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsa.

Los intelectuales de Occidente son todos aficionados a la silla. Por eso la mayoría de ustedes son tan repulsivamente malsanos.

Los déspotas siempre juzgaron necesario complementar la fuerza con la propaganda política o religiosa. En este sentido, la pluma es más poderosa que la espada. Pero la píldora es más poderosa que la pluma o la espada.

La felicidad es un patrón duro, particularmente la de los otros.

Tal vez, sólo los genios son verdaderos hombres.

Por muy lentamente que os parezca que pasan las horas, os parecerán cortas si pensáis que nunca más han de volverá pasar.

Lo que ustedes necesitan es algo con lágrimas, para variar. Aquí nada cuesta lo bastante.

Las palabras pueden ser como rayos X si se usan apropiadamente: lo atraviesan todo.

Deja de pensar tonterías y actúa.

Las personas debemos el progreso a los insatisfechos.

Porque son los detalles, como todo el mundo lo sabe, los que conducen a la virtud y a la felicidad, en tanto que las generalidades son intelectualmente consideradas como males necesarios.

Si las puertas de la percepcion fueran depuradas, todo apareceria ante el ser humano tal y como es, infinito.

Lo que el hombre ha unido, la Naturaleza no puede separarlo.

Existe al menos un rincón del universo que con toda seguridad puedes mejorar, y eres tú mismo.

Tal vez sea bueno que uno sufra. ¿Puede un artista hacer algo si está feliz? ¿Acaso alguna vez querría hacer cualquier cosa? ¿Qué es el arte, después de todo, sino una protesta contra la intemperie horrible de la vida?

Sentimos la necesidad de apoyarnos en algo permanente, en algo que nunca pueda fallarnos, en una realidad, en una verdad absoluta e imperecedera. Sí, inevitablemente nos volvemos hacia Dios; porque este sentimiento religioso es por naturaleza tan puro, tan delicioso para el alma que lo experimenta, que nos compensa de todas las demás pérdidas.

Dios no es compatible con la maquinaria, la medicina científica y la felicidad universal. Debes hacer tu elección. Nuestra civilización ha elegido la maquinaria y la medicina y la felicidad.

El hábito convierte los placeres suntuosos en necesidades cotidianas.

Los vecinos que uno nunca ve de cerca son los vecinos ideales y perfectos.

Participamos en una tragedia; en una comedia sólo miramos.

Una democracia que crea o, incluso, se prepara efectivamente para la moderna guerra científica, debe, necesariamente, dejar de ser democrática. Ningún país puede estar realmente bien preparado para una guerra moderna a menos que sea gobernado por un tirano, a la cabeza de una burocracia altamente capacitada y perfectamente obediente.

Podría haber y, a mi juicio, debería haber leyes que impidieran a los candidatos, no solamente gastar más que determinada cantidad en sus campañas electorales, sino también recurrir a esa especie de propaganda antirracional que convierte en disparate todo el procedimiento democrático.

La experiencia sólo enseña a los enseñables.

Lo que hace falta es una nueva droga que alivie y consuele a nuestra doliente especie sin hacer a la larga más daño del bien que hace a la corta.

No basta que las frases sean buenas; también debe ser bueno lo que se hace con ellas.

Quiero saber lo que es la pasión -oyó Lenina, de sus labios-. Quiero sentir algo con fuerza.

El hecho más impactante sobre la guerra es que las víctimas y sus instrumentos son seres humanos individuales, y que éstos seres individuales están condenados por las convenciones monstruosas de la política de asesinar o ser asesinados en peleas ajenas.

Mi experiencia real habia sido, y era todavia, la de una duración indefinida o, alternativamente, de un perpetuo presente formado por un apocalipsis en continuo cambio.

La familiaridad engendra la indiferencia.