Las cosas son como son. Al ver el universo de noche, no hacemos comparaciones sobre estrellas equivocadas o acertadas, ni entre constelaciones bien o mal armadas.

El menú no es la comida.

Los problemas que permanecen persistentemente sin resolver, deberían ser tomados como preguntas cuestionadas de forma incorrecta.

El hombre sufre sólo porque se toma en serio lo que los dioses hicieron por diversión.

Todo el humor es fudamentalmente malicioso, pero existe una clase muy elevada de humor que consiste en reirse de uno mismo. El humor real no es hacer bromas a expensa de los demas, sino que siempre es a expensas de uno mismo, y claro, cuenta con elemento de malicia.

Tratar de definirte es como morder tus propios dientes.

El zen es la liberación del tiempo. Para que cuando abramos los ojos y veamos claramente, se vuelva obvio que no hay otro tiempo que este instante, y que el pasado y el futuro son abstracciones sin una realidad concreta.

Admitir, aceptar y reconocer realemente el mal en uno mismo, uno debe ser capaz de hacerlo sin verlo como un enemigo. hay que aceptar nuestro lado oscuro.

Tener fe es confiar en ti mismo cuando estás en el agua. Cuando nadas no agarras el agua, porque si lo haces te hundirías y te ahogarías. En cambio, te relajas y flotas.

Los filósofos del período de la Revolución Francesa, y en el siglo XIX Feuerbach, Marx, Stirner y Nietzsche, expresaron una vez más sin ambages la idea de que el individuo no debería someterse a propósitos ajenos a su propia expansión o felicidad.

El zen no confunde la espiritualidad con pensar sobre dios mientras uno pela patatas. La espiritualidad zen es simplemente pelar patatas.

Este es el verdadero secreto de la vida; estar completamente comprometidos con lo que estamos haciendo en el aquí y ahora. Y en lugar de hacer, nos damos cuenta que estamos viviendo.

Hasta el punto en que una persona se haga consciente de que el mal esta tanto en el como en el otro, resultara menos pobable que proyecte sobre alguna cabeza de turco y comenta actos de violencia criminal contra los demas.

Me he dado cuenta que el pasado y el futuro son ilusiones reales, que existen en la en el presente, que es lo que existe y lo único que hay.

En otras palabras, una persona que es fanática en asuntos de religión y se aferra a ciertas ideas sobre la naturaleza de Dios y el universo, se convierte en una persona que no tiene fe en lo absoluto.

Cómo es posible que un ser con tales joyas sensibles como los ojos, tan encantadores instrumentos musicales como las orejas, y tan fabulosos arabesques de nervios como el cerebro, pueda experimentar nada menos que un dios.

La tecnología es destructiva sólo en manos de personas que no se dan cuenta de que son el mismo proceso que el universo.

Tener fe es confiarte al agua. Cuando nadas, no te agarras del agua, porque si lo haces te hundirás y te ahogarás. En cambio lo que haces es relajarte y flotar.

Y la actitud de la fe es el polo opuesto de aferrarse a la creencia, de agarrarse.

La única manera de encontrarle significado al cambio es sumergirse en él, moverse con él y unirse a la danza.

Entonces, la relación del yo al otro es la realización completa que amarse a sí mismo es imposible sin amar a todo lo definido como distinto de sí mismo.

La religión no es un departamento de la vida; es algo que entra en toda ella.

En la historia conocida, nadie ha tenido tal capacidad para alterar el universo más que el pueblo de los Estados Unidos de América. Y nadie más lo ha hecho de manera tan agresiva.

La fe es un estado de sinceridad o de confianza.

Pero para mí nada - lo negativa, el vacío - es sumamente poderoso.

Pero la actitud de fe es dejarlo pasar, y estar abierto a la verdad, lo que sea que ésta llegue a ser.

No pueden hacer planes válidos para el futuro los que no son capaces de vivir ahora.

La razón de la pobreza es que no tenemos imaginación. Hay un gran número de personas acumulando lo que ellos piensan es vasta riqueza, pero es solo dinero... no saben cómo disfrutar de eso, porque no tienen ninguna imaginación.

Ningún trabajo o amor florecerá a partir de la culpa, el miedo o el vacío del corazón, así como ningún plan válido para el futuro puede ser hecho por aquellos que no tienen capacidad para vivir el ahora.