Y el famoso axioma que sirve de guía a la mayor parte de noticiarios televisivos locales es "Si sangra, manda".

Además, como los anunciantes no tardaron en descubrir, el poder de la televisión para motivar cambios de comportamiento carecía de precedentes.

Por contra, la intensidad visceral plasmada en la televisión posee la capacidad de disparar reacciones instintivas similares a las despertadas por la propia realidad, sin ser moduladas por la lógica, la razón y el pensamiento reflexivo.

Un gobierno de y para el pueblo está abierto al escrutinio público, mientras que la información privada de los ciudadanos debe estar protegida por norma de la intrusión gubernamental.

Esta tragedia se ve agravada por la ironía de que esta generación de periodistas es la mejor preparada y la más cualificada de la historia de su profesión. Pero, con frecuencia, se les prohíbe hacer el trabajo para el que han sido preparados.

Si la libertad política y la libertad económica han sido hermanas en la historia de la libertad, es el incestuoso apareamiento de la riqueza y el poder lo que supone la amenaza más grave para nuestra democracia. Si la riqueza puede intercambiarse fácilmen.

Cuando no hay visión, el pueblo se malogra.

A la larga, tal vez antes que después, la televisión tal como la conocemos hoy será considerada una transición entre la era de la palabra impresa y la era de internet.

Es un hecho que toda cultura y todo sistema político se expresa, en ocasiones, mediante la crueldad.

Nuestro mundo enfrenta a una verdadera emergencia planetaria. Reconozco que la frase suena estridente, y sé que es un reto a la imaginación moral.

Nuestro mundo es inconquistable, porque el espíritu humano también lo es.

En una época de propaganda, la propia educación puede ser sospechosa.

Nuestro hijos tienen derecho a juzgarnos con el máximo rigor, sobre todo porque lo que está en juego es su futuro (y no solo el de ellos, sino el de toda la humanidad).

La esclavitud era una burla viviente de los principios de la democracia.

Hoy día es frecuente que se vea al votante más que nada como una blanco fácil para la manipulación de los que buscan su consentimiento para ejercer el poder.

Los estadounidenses escribimos nuestra propia historia. Y los capítulos de los que estamos más orgullosos son aquellos en los que tenemos el coraje de cambiar. Una y otra vez, los estadounidenses hemos visto la necesidad de cambiar y hemos tomado la inici.

Los blogs, por ejemplo, empiezan a funcionar como técnica para controlar y equilibrar la información imprecisa que facilitan los medios de comunicación.

Donde hay visión, hay prosperidad, recuperación de la naturaleza y de nuestras comunidades.

Un individuo que dedique cuatro horas y media diarias a ver la televisión es muy posible que posea unas pautas de actividad cerebral muy diferentes de las de alguien que dedique cuatro horas y media a leer. Diferentes zonas del cerebro se estimulan de man.

El viaje en avión es la manera natural de hacer que te veas como la foto en tu pasaporte.

Internet es un nuevo medio de comunicación formidable, y una fuente de gran esperanza para la futura vitalidad de la democracia.

Considera qué tipo de coche obtienes. Compra automóviles y otros productos que tengan el menor impacto ambiental.

Cuantos más ciudadanos se desconecten del proceso democrático, menos legítimo será este último.

Si colaboramos, podemos zanjar este desacuerdo y consolidar un medio ambiente sano y una economía pujante. Pero este es el momento de actuar. No hay otros Everglades en el mundo.

La televisión, por contra, presenta a sus espectadores una representación de la realidad mucho más formada, sin requerir la colaboración creativa que las palabras siempre han exigido.

Tanto la fe religiosa como las explicaciones exentas de complicaciones del mundo se valoran mucho más en épocas de gran temor.

Y como siempre pasa tarde o temprano a quienes negocian con el diablo, descubren demasiado tarde que lo que han perdido en el trato es su propia alma.

Si un número considerable de ciudadanos deja de participar en su proceso, la democracia muere.

Como seres humanos, somos vulnerables a confundir lo sin precedentes con lo improbable. En nuestra experiencia cotidiana, si algo no ha ocurrido nunca antes, es generalmente seguro asumir no va a pasar en el futuro, pero las excepciones lo pueden matar y el cambio climático es una de esas excepciones.

La codicia y la riqueza se reparten el poder en nuestra sociedad, y ese poder es utilizado a su vez para aumentar y concentrar más riqueza y poder en manos de unos pocos.

Hemos de insistir en poner punto final al uso cínico de pseudoestudios falsos cuyo propósito es empañar la capacidad del pueblo de discernir la verdad.

Si se funde la mitad de la Antártida, Wall Street, la capital financiera del mundo, quedará sumergida bajo el agua.

Como resultado, nuestra democracia corre el peligro de ser socavada. En efecto, se compra la opinión de los votantes, del mismo modo que se crea de manera artificial la demanda de productos nuevos.

Cuando las decisiones pueden debatirse con plena libertad, la razón empieza a desplazar a la riqueza como principal fuente de poder.

El día que hice esa declaración, sobre la invención de la internet, estaba cansado porque había estado toda la noche inventando la videocámara.

Nuestro objetivo debe ser encontrar una nueva manera de dar rienda suelta a nuestra inteligencia colectiva, como el mercado ha dado rienda suelta a nuestra productividad colectiva.

Sin poder analizar las propuestas presentadas, o explotar las facetas no reveladas de determinadas políticas, es fácil convencer a la opinión pública de que apoye y aplauda políticas perjudiciales para sus intereses.

La democratización del conocimiento por la letra impresa dio pie a la Ilustración. Ahora la interconexión en banda ancha está fomentando procesos descentralizados que infunden nuevo vigor a la democracia.

La ciudadanía bien informada corre el peligro de convertirse en la ciudadanía bien conformada.

Al ir introduciéndonos en cada apartado medioambiental concebible, la fragilidad de nuestra propia civilización se hace más obvia. En el transcurso de una sola generación, corremos el peligro de cambiar la composición de la atmósfera terrestre de manera m.

Ya hemos llegado al punto de considerar nuestros bienes como artículos desechables. ¿Hemos transformado de igual modo la forma de ver a nuestros semejantes? ¿Hemos dejado de valorar también, durante este proceso, la singularidad que poseemos todos?

El capitalismo empieza con la premisa de que la competencia producirá inevitablemente desigualdad, dependiendo de las diferencias de talento, laboriosidad y fortuna.

Es muy posible que internet sea la principal esperanza para el restablecimiento de un entorno comunicativo abierto donde pueda prosperar la conversación de la democracia.

El requisito clave para redimir la integridad de la democracia representativa en la época de los medios de comunicación electrónicos es garantizar que el ciudadano esté plena y debidamente conectado a un foro público abierto y saneado, un foro que sea de.

Está claro que el acceso generalizado a una educación de calidad da más posibilidades de éxito a las democracias.

Los músculos mentales de la democracia han empezado a atrofiarse.

Un equilibrio entre la razón y la fe es mejor guía que una de las dos en solitario.

Mientras los ciudadanos no sean capaces de utilizar la lógica y la razón como instrumentos con los que diseccionar y examinar ideas, opiniones, políticas y leyes, las fuerzas corruptas moldearán a su antojo esas políticas y leyes.

Y todos los abusos tienen algo en común: los perpetradores han asumido que no le tienen miedo a la indignación pública, y que muy pocas personas se enterarán de sus fechorías.